Ayer estuve disfrutando de la maravillosa retrospectiva sobre Yves Saint Laurent (1936 – 2008) en la Sala Recoletos de la Fundación Mapfre. Y antes de entrar en materia… aviso que está recomendada a todo el mundo, independientemente de que os guste o no su estilo y/o la moda. Es arte en estado puro.

Lo cierto es que la muestra es interesante de por si, ya que invita a descubrir detalles muy curiosos sobre su fascinante personalidad y nos adentra en un mundo en el que multitud de personajes, momentos históricos y circunstancias políticas se entrelazaron durante los 40 años que duro su carrera artística. De ahí que cuando salgas tengas la sensación de haber estado dentro de un gran entramado de emociones, telas, creatividad, calidad, lujo, poder y estilo.
Esta gran exposición ya se expuso el año pasado en el Petit Palais de París, pero esta vez ha sido la Fundación Mapfre en colaboración con la Fondation Pierre Bergé-Yves Saint Laurent quienes la han traido a España para nuestro goce y disfrute.
“Yves Saint Laurent: retrospectiva” se desarrolla sobre una estructura temática basada en once espacios que albergan una selección de cerca de 150 modelos de alta costura y prèt-a–porter, más de 80 dibujos, fotografías y películas. La puesta en escena de las creaciones seleccionadas para la exposición se concibe como una progresión teatral desde los comienzos de YSL como diseñador en Dior hasta el esplendor de sus trajes de noche. Cada uno de estos espacios muestran las inspiraciones artísticas y culturales de un diseñador que combinó el anhelo de vestir a la gente común, sin renunciar por ello a la confección de un modelo exclusivo para la mujer de sus sueños.
El inventor de las mil caras del clásico esmoquin derrochaba ingenio por los cuatro costados. Sus diseños nunca dejaban indiferentes a los críticos. Y además de diseñar, dibujar (La Vilaine Lulu), llegó a diseñar decorados y vestuario para filmes y obras como Cyrano de Bergerac y La Pantera Rosa, y convirtió a Catherine Deneuve en icono de estilo y musa personal. Su afición por el arte le llevó a homenajear a maestros como Piet Mondrian, Picasso y Braque, con vestidos que reproducen sus motivos. Y junto a Bergé reunieron una importante colección de arte, que incluía desde un importante retrato de Goya que perteneció a los Rockefeller y una escultura de madera de Constantin Brancusi hasta pinturas de Picasso, Edvard Munch, Matisse y Mondrian, así como dibujos y acuarelas de Manet, Paul Klee, Paul Gauguin, Degas, Toulouse-Lautrec, Alberto Giacometti y Cézanne.
¿Os la váis a perder? ¡Vale la pena!
Fundación Mapfre
Sala de exposiciones de Recoletos
Paseo de Recoletos, 23 (Madrid)
Hasta el 8 de enero
Horario: Lunes de 14 a 20 h. De martes a sábado de 10 a 20 h. Domingos y festivos de 11 a 19 h.
24, 31 de diciembre y 5 de enero de 10 a 14 h. Cerrado, 25 de diciembre,1 y 6 de enero.
Entrada gratuita.
Más info: www.exposicionesmapfrearte.com/ysl
> Curiosidades:
- Nació en Orán (Argelia), en el seno de una de las mejores familias de la ciudad. Su padre, descendiente de un barón francés, era presidente de una compañía de seguros y propietario de varias salas de cine. Su abuela materna era española.
- Desde muy pequeño le gustaba interpretar personajes de Molière y leía la revista Vogue. Le atraía el mundo de los diseños para teatro. Se dice que por su “peculiar” carácter sufrió acoso escolar, y que él intentaba superarlo prometiéndose a si mismo: “Algún día seré famoso“.
- En 1950, Saint Laurent envió tres diseños a París, a un concurso convocado por el Secretariado Internacional de la Lana. Quedó en tercera posición, y acudió a recibir el premio acompañado de su madre. Sus diseños sorprendieron a Michel de Brunhoff, redactor jefe de Vogue, quien le recomendó que estudiase en la Chambre Syndicale de la Couture.
- En 1951 volvió a participar en el concurso del Secretariado Internacional, y esta vez resultó ganador, derrotando a un joven Karl Lagerfeld. Remitió más diseños a De Brunhoff, y éste se los envió a Dior, quien vio al instante el talento de Saint Laurent y decidió sumarle a su taller.
- Con 18 años, Saint Laurent entró a trabajar en la firma Dior, y con 21 años se convirtió en el modisto más joven de la alta costura francesa.
- Después de aquello tuvo que hacer el servicio militar, pero tan sólo estuvo 20 días. Sufrió vejaciones varias y llegó a estar ingresado en un psiquiátrico. Fue una etapa terrible para el creador, a quien también se le sumó la mala noticia de que la Casa Dior había rescindido de sus servicios. Sin embargo, no se quedó con los brazos cruzados y con la ayuda de su amigo y pareja Pierre Bergé (él fue el apoyo imprescindible que permitió a YSL seguir creando y superar sus crisis emocionales acompañadas de sus excesos con las drogas) demandó a la empresa por daños morales. Así que con el dinero recibido y el apoyo financiero del empresario J. Mack Robinson creó su propia casa de costura.
- A partir de aquí… “el hombre se convirtió en leyenda”. Y tras 40 años de exitosa carrera en el mundo de la moda ha pasado a la historia por ser el primer diseñador de moda que ha expuesto en un museo (el Metropolitan Museum de Nueva York) y también por haber sido el primer diseñador que incorporó mujeres de raza negra como modelos en sus desfiles.