Pequeñas mentiras sin importancia

6 jun


Pequeñas mentiras sin importancia es una de esas películas que vas a ver, sin ser muy consciente de ello, con expectativas. Tiene un título sugerente, una trama interesante basada en la amistad, las mentiras y las oportunidades perdidas, un elenco de actores abanderado por Marion Cotillard y un director independiente: Guillaume Canet. Sin embargo, y a pesar de que podría haber sido un gran film… se queda a medio camino.

El punto de partida de la historia se inicia cuando un grupo de amigos burgueses, franceses y que rondan los 40 deciden dejar solo en el hospital a uno de ellos, después de haber sufrido un trágico accidente, en lugar de sacrificar sus vacaciones en la playa. Cada uno de ellos tiene una personalidad muy marcada, y reflejan diferentes roles que suelen estar muy presentes en la sociedad actual: el responsable-perfeccionista y cascarrabias, la líder condescendiente, la consentidora-frustrada pero que de cara a los demás parece súper feliz, el gracioso-obsesivo, que analiza hasta el extremo las comunicaciones de su ex debido a su inseguridad, el “viva la virgen”-inmaduro, que sólo es capaz de tener relaciones esporádicas por miedo al compromiso, el sobreprotector y en cierta manera “padre de familia”, etc… Lo cierto es que Canet ha trabajado con ahínco cada uno de sus personajes y según ha declarado recientemente todos ellos son, en parte, un reflejo de él. Resulta que tras terminar “Ne le dis à personne” sufrió una fuerte depresión y enfermó. Aquel suceso le marcó tanto, que le hizo abrir los ojos y darse cuenta que su existencia no podía limitarse a su trabajo y que tenía que ser más dueño de su tiempo para poder disfrutar de la vida. Así que se tomó un tiempo sabático y luego decidió escribir, como una terapia, el guión de esta película.

Asimismo, uno de los grandes errores del film es la selección de canciones que componen su banda sonora. No encajan para nada y en lugar de ensalzar las situaciones en las que hacen acto de presencia… ocurre todo lo contrario y lo único que consiguen es desplomarlas. En cualquier caso, la trama es tan potente, que consigue que la película resurja a trompicones gracias a sus actores y al desarrollo de la historia. Porque… ¿quien no ha reflexionado alguna vez sobre las mentiras que inconscientemente nos contamos y, de rebote, a los demás, para calmarnos y no acabar de ver aquellas cosas que no nos gustan de nosotros?. Max, Marie, Antoine, Véronique, Isabelle, Ludo y Vincent se pasan gran parte del tiempo eludiendo preguntas existenciales tan importantes como: ¿trabajo en lo que realmente me gusta?, ¿estoy satisfecho con mi vida?¿sigo enamorado/a de la misma persona?, ¿vivo mi sexualidad como a mi me gustaría?, ¿cuales son mis miedos?

Por otro lado, ya sabemos que las prisas no son buenas, que hay que disfrutar más del recorrido que de la llegada y que la vida es una y que tenemos que dejar de perder tiempo y energía en preocupaciones innecesarias, que lo único que nos provocan es más ansiedad e insatisfacción. Sin embargo, muchas veces y sin saber muy bien cómo, nos vemos engullidos por un ritmo de vida frenético que nos contenta por momentos, pero que lo único que hace es evitar que reflexionemos sobre de la vida, nuestra vida. Algo imprescindible para avanzar y sentirnos dueños de ella y no meras marionetas orquestada por esta sociedad arrolladora.

Por ello, el protagonista de “Juntos, nada más” y también marido de la Cotillard pone en la palestra las experiencias vitales de un grupo de amigos, que a simple vista parecen estar felices y sin problemas, hasta que un hecho tan desconcertante y traumático como es el accidente de uno de ellos les hace pararse a pensar y visualizar sus temores. La película nos muestra abiertamente sus vulnerabilidades y flaquezas como símbolos evidentes de su torpeza a la hora de avanzar por la vida, y lo curioso del tema es que nos los enseña como ejemplos de lo que no debemos hacer. Y en este caso, Canet actúa casi como un terapeuta.

Sin más, valores como la fidelidad, el respeto, el amor, la amistad y la lealtad se van desgranando a lo largo de dos horas y media intensas, en las que el binomio drama-comedia queda bien resuelto, a pesar del excesivo final lacrimógeno y lleno de topicazos, que podría haberse ahorrado.

A favor… Algunos grandes momentos cómicos con Max como protagonista. La gran labor de los actores y la riqueza de los personajes, desorientados y frágiles, que en su búsqueda de la felicidad se ven obligados a recurrir a pequeños salvavidas para su naufragio emocional. El guión (versado en los típicos temas universales que vertebran todas las relaciones humanas). Y también las imágenes que muestran la buena vida de estos ególatras vividores e insolidarios amigos, residentes en la ciudad del amor.

En contra… Es una mala copia de la excelente “Los amigos de Peter” de  Kenneth Branagh. Su desacertada banda sonora (las canciones son buenas pero no pegan ni con cola en esta película. No hay por donde cogerla) y los últimos y eternos 30 minutos que buscan la lágrima fácil.

Consultar cartelera.

2 Respuestas to “Pequeñas mentiras sin importancia”

  1. Krust 13 junio, 2011 at 10:57 #

    Interesante análisis de, en mi opinión, esta excelente película…
    Es cierto que encontré cierta similitud con “Los amigos de Peter”, aunque creo que Canet consigue perfilar mejor los personajes haciéndolos más contemporáneos a los tiempos que corren y las dudas existenciales que ya existían entonces pero son más evidentes ahora…
    Los momentos cómicos consiguen mezclarse en una alquimia diabólica con el drama más “descorazonador”. Reir y llorar en 154 minutos de metraje río, que pasan en un suspiro, incluída esa concesión lacrimógena de los 30 minutos finales. Por cierto, la BSO me parece estupenda y ayuda a transitar de un estado a otro, ya sea en emociones o entre esos dos géneros comediodramáticos que conforman la condición humana…

    Saludos.-

    • cecilecollage 13 junio, 2011 at 12:46 #

      A mi también me ha gustado tu reflexión. Me encanta recibir este tipo de feedbacks, ya que es la manera de tener en cuenta otros puntos de vista y detalles que a veces pasamos por alto.
      Muchas gracias! ;)

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